Todos los que nos hemos interesado en algún momento por el entrenamiento hemos experimentado dudas. Dudas sobre qué ejercicios debo hacer para trabajar un músculo u otro. Dudas en cuanto al numero de series, repeticiones, descanso y otros factores relacionados con la medición de cargas. Estas cargas deben estar asociadas de manera coherente con el objetivo que tengamos. Aunque dos personas tengan el mismo objetivo, pueden trabajar de forma distinta. No hay una única manera de llegar, existen métodos diferentes para un mismo objetivo. No quiere decir que valga todo, pero estaría bien no caer en el prejuicio negativo, dado que igual, lo que no entendemos no es fruto de una mala práctica de esa persona, sino de una carencia de información por nuestra parte. Se precisa humildad en tiempos de altos egos.

Sería bueno diferenciar entre entrenar por salud o por rendimiento. Más adelante en otros post hablaremos sobre los distintos métodos que puede haber para conseguir un mismo objetivo.
¿Salud?¿Rendimiento? // ¿Estética Corporal?
¿Es mejor colocar más o menos peso, repeticiones, series, descansos, un método u otro? SEGÚN TU OBJETIVO.
Por favor entendamos que todos tenemos (o deberíamos) un objetivo concreto, diferente al que tiene el de enfrente. Para llegar a él, usaremos el camino que mejor se adapte a nuestras posibilidades, bagage, patologías,etc. Imaginemos que dos personas se apuntan a un gimnasio con el objetivo de hipertrofiar. Los problemas vienen al no planificar, al entrenar a ‘lo que salga’.
Lo primero a la hora de entrenar es tener claro tu objetivo. Tu programa estará basado en función de a donde quieras llegar, de tus propias cualidades y preferencias, de tu historial deportivo y lesivo, etc. De ahí la gran importancia de una entrevista previa (anamnesis), que tu entrenador debe hacerte antes de prescribirte una tabla hecha a tu medida.
▪️Si tu objetivo es competir, si buscas mejorar tu composición corporal (%graso, peso, %muscular…) o alguna cualidad física como la fuerza o la resistencia, para poder rendir más en una disciplina (desde un tenista hasta un certamen de mens physique), si lo que te importa es mejorar cueste lo que cueste, (porque te supondrá otro tipo de beneficio más allá de la integridad de tus tejidos, es decir, por ejemplo, anteponer la hipertrofia del cuádriceps sobre la salud del complejo articular de la rodilla), estamos hablando de rendimiento.
▪️En cambio, si lo que quieres es mejorar tu composición corporal por salud; si quieres prevenir o contrarrestar los síntomas de alguna patología; si te es suficiente con mantener un estado físico dentro de los parámetros normalizados sin obsesiones ni objetivos que induzcan a una presión extra; etc., entonces entrenas por salud.
En la mayoría de casos, se reconozca o no, hay poco conocimiento sobre protocolos, medición de cargas, planificación, etc. Se ejecutan ejercicios que a largo plazo, pueden dar lugar a lesiones, sobre todo a nivel articular pudiendo llegar a ser crónico. El nivel de los entrenadores da para otro post (que es inminente), aunque sus condiciones laborales tampoco apoyan que estos den un servicio ideal. Es un panorama complicado.
¿Entrenar por estética corporal?
Cuando no se busca rendir más en ninguna disciplina o actividad ni tampoco se pretende optimizar el estado de salud a nivel anatómico (huesos, músculos, articulaciones) ni fisiológico (sistemas metabolicos, respiratorio, circulatorio, etc.); Cuando tu objetivo es puramente visual, estético, y por supuesto subjetivo, estamos hablando de entrenamiento para la estética corporal. Como decimos, cada uno tendrá su propia percepción de la estética.
El entrenador de mentira
Es cierto que muchas personas están en un grado de sedentarismo tan alto, que casi cualquier entrenamiento será eficaz para perder peso. Solo haciendo que movilice su cuerpo ya será más que estar sentado en el sofá o la oficina. Si añadimos un déficit calórico ya tendremos una pérdida de peso, lo cual para muchos es conseguir resultados.
Pérdida de peso =
– glucógeno, – agua, – grasa, – masa muscular….
Pérdida de grasa = – grasa
No quiere decir que sea un buen entrenamiento. Incluso las pérdidas que se producen son, como digo, referentes al peso corporal, cuando, según mi experiencia, es mucho más relevante a la larga el control sobre el porcentaje graso y muscular (amén de otros parámetros), pero las modificaciones sobre los mismos conlleva más trabajo que simplemente hacer que se mueva el sujeto. Esta pérdida de peso inicial, (y efímera) hará pensar al sujeto que va por buen camino y que le están dando buenos consejos, lo cual no tiene por qué ser así. Es realmente peligroso dado que esto puede llevar a una persona con poco (o dudoso) conocimiento sobre el entrenamiento a confiar en los fake PT (personal trainer). Este término es complicado de definir, pero básicamente nos estamos refiriendo a todo aquel sujeto que decide emprender el proyecto de ser entrenador personal sin más argumento que su abdomen (ser Johnny Bravo no te convierte en entrenador), o sin más conocimiento que su propia experiencia personal, el entrenador de cincuenta años que compitió cuando las mancuernas eran de piedra y que »tanto librito y tanta toneria» les parece absurdo, y no digo que no sea importante la experiencia personal, pero ni Juan ni Juanillo, un término medio Arnold. Esa experiencia es aderezada en el mejor de los casos con un curso de entrenador personal o monitor de sala, los cuales dejan mucho que desear en algunos casos…

Eso sí, ten cuidado a la hora de manifestarte, cuestionar su conocimiento o usar un lenguaje más complejo de la cuenta porque puedes ofender al Fake PT, y recibir la chapa mas absurda que hayas escuchado. Su experiencia está por encima de cualquier libro, y nadie va a venir a enseñarle nada a estas alturas (aunque no lleve ni 2 años). Eso de la renovación de conocimientos no va con ellos y viven anquilosados en tiempos pasados. Algo arriesgado en el mundo de la salud. Cabe decir que el numero de entrenadores bien formados va en aumento, pero el numero de Fake PT también. Volvemos a incidir en la importancia de encontrar un término medio entre formación y experiencia.
Una charla previa antes de contratar sus servicios puede suponer la diferencia.
Concluyo este tema para no hacerlo eterno, rogando a todo aquel que lo lea, que si contrata los servicios de un entrenador personal, sepa elegir. No vale cualquiera, no tiene nada que ver si está más fuerte o más delgado o con sobrepeso. Su método no puede ser tu método. Su experiencia personal es personalmente suya. Poco a poco, si te gusta esto y eres una persona obersvadora, irás identificando quien puede dar realmente un buen servicio.
El curso de entrenador
Hablamos de formación no reglada, que lógicamente (por su falta de filtros de accesos y demás) es a la que más personas acceden. El nivel de exigencia es mínimo y la diferencia con ir a una tienda y comprar algo es mínima, dado que se adquiere una titulación a cambio de poco más que pagar. Hay excepciones, pero el grueso no suele variar demasiado. Una vez estás dentro es un mero trámite, hay que ir, escuchar lo que te digan, y poco más. Existe un período de práctica de unas 60 horas.
Aclaro que existen titulaciones muy muy muy válidas como puede ser el máster de entrenamiento personal que oferta NSCA.
Pero volvamos a la formación no reglada. Has hecho un curso de Entrenador Personal y te mandan de prácticas a un gimnasio como monitor de la sala de musculación. Esto sí que es un trámite, sobre todo para el gimnasio, cuya intención de contar con el alumno son prácticamenten inexistentes.
Se imparte anatomía, fisiología, nutrición, cualidades físicas básicas, teoría de entrenamiento y planificación, psicología del deporte, primeros auxilios, y otras asignaturas más. Suena bien, ¿no?…Todo es según se enfoque… Llega un chico (o chica) con menos habilidades docentes que un plátano, te lee un monton de diapositivas, con tantos tecnicismos que es imposible que los alumnos (ni él/ella mismo/a) asimilen mucho conocimiento si no tienen previamente algunas nociones. El alumno puede quedarse las presentaciones para tener toda esa información que no entiende, pero al fin y al cabo el alumno lo que quiere es el título, si así se le puede llamar.
Para mí la joya de la corona de estos cursillos es la asignatura Marketing. Aquí, básicamente enseñan al alumno a echarle cara y a vender con seguridad en sí mismo, un servicio de muy poca calidad. Perder ese miedo, esas dudas a la hora de pedir 30 euros por hora, o bonos de 400 euros… El alumno es inseguro porque va a tener que afrontar situaciones para las que no ha sido formado. Con suerte, si es una persona extrovertida se le dará algo mejor vender sus servicios, pero a la hora de la verdad pasa lo que pasa…
Da igual que no tengas la ESO. O que tengas estudios relacionados. Al fin y al cabo en muchos de estos cursos ni siquiera te examinan. Con un trabajo final que hagas, plagies o te inventes en base a lo poco que entiendas de los apuntes, es suficiente. Lo que realmente importa es que puedas pagar el importe del curso.
CUANDO ACABA EL CURSILLO. . .
Este chico o chica, sale del curso y se va al Decathlon a comprarse un TRX Domyos, un par de cintas elásticas, sus mancuernitas, y lo que se le ocurra. Y ya esta. Y se pone a ofertar sus servicios a domicilio o en lugares públicos. Si tiene dinero montará un centrito de entrenamiento. Algunos incluso se atreven a prescribir dietas, dado que ha recibido 4 clases de nutrición en el cursillo… Dietas prescribe aquel que ha sido formado como NUTRICIONISTA. Eso no es un cursillo ni mucho menos cuatro clases…
Esto es INSULTANTE para los que realmente nos hemos formado (y aun así nos formamos más) en el mundo de la actividad física y el deporte (y/o nutrición). Lo positivo es que se avecinan nuevas leyes del deporte que regulen esta situación y que impida que cualquiera pueda hacerse llamar profesional del deporte, exigiendo una preparación mínima, un numero de horas trabajadas… ALGO.
Conforme escribo pienso si realmente merece la pena aclarar estos conceptos, dado que parecen evidentes. Dicen que, a veces, el sentido común es el menos común de los sentidos. Y por falta de información o interés, mordemos el anzuelo. Y pasamos por alto detalles que marcan la diferencia entre un entrenador de verdad y un fake PT. Animamos desde aquí a no contratar al primer entrenador que se os cruce, a día de hoy diría que hay mas entrenadores que prescriben sin fundamento, solo variando algunos ejercicios, teniendo al usuario de un lado a otro y prescribiendole una dieta hipocalórica para que baje de peso (no de grasa) y tenga una falsa percepción de éxito. Estos FAKE PT, además, suelen tener un rasgo común, todos son expertos en esta materia y otras muchas, avalados por la prestigiosa….

Sin más, nos vemos en la sala!
DD




